domingo 18 de marzo de 2012

La herencia de la rosa blanca. Raquel Rodrein

Tres vidas marcadas por una traición del pasado y el juramento de una venganza. Un amor imposible, aunque predestinado, que trazará el camino a lo largo de los años.

En 1943, Edward O’Connor sufre el mayor revés de su vida: la muerte durante la Segunda Guerra Mundial de Erin, su esposa.

Veinte años más tarde, Patrick O’Connor conoce a Julia Steiner, la mujer que se convertirá en la madre de sus hijos y por la que se enfrentará a su padre y sesgará toda relación con él.

Ben O’Connor, el hijo de ambos, es un renombrado arquitecto neoyorquino que está pasando una temporada en París. Allí tropezará una y otra vez con Sophie Savigny, una joven intérprete que acaba de recibir una propuesta laboral para trasladarse a la sede central de la ONU en Nueva York.

El cirujano irlandés Hugh Gallagher vive en París desde hace unos años. En las últimas semanas, el azar ha colocado en su camino a una joven de la que se ha quedado prendado.

Sophie Savigny será la última pieza de un destino que reunirá unas vidas marcadas por una traición del pasado. Secretos y mentiras silenciados durante décadas, que saldrán a la luz de la forma más inesperada.

Sólo hay algo peor que el silencio: la mentira. Sólo hay algo peor que la traición: la venganza. Y, sin embargo, con estos cuatro elementos Raquel Rodrein construye una historia que te estremece de arriba abajo y de principio a fin. Una narración que te deja sin aliento desde la primera línea, que remueve todas tus emociones y que te hace sentir feliz. Feliz, sí, de haber escogido su libro entre los cientos de miles que había junto a él y que a priori parecían igual de interesantes… Luego ves el precio: 22€. Uhmmm… y te preguntas si realmente valdrá la pena. Tú sabes que sí; tu instinto, ese que raras, muy raras veces te falla, te dice que sí, que te lances, que lo compres, que recuerdes cuánto disfrutaste con Tú escribes el final, y que muy probablemente el siguiente sea mucho mejor. Y lo es, ¡digo si lo es! Me dicen que no puedo desvelar nada de la trama, así que a ver cómo me las apaño para animaros a comprar y leer La herencia… sin decir ni mu del argumento.

¿Os gustan las historias de amor, de amor del bueno, del que sobrevive a la adversidad e incluso a la muerte? ¿Os gustan las historias de misterio donde tienes que desvelar un secreto del pasado celosamente guardado? ¿Os gustan las historias que os enseñan retazos de Historia sin que parezca que estáis estudiando para un examen? ¿Y aquéllas en que, casi sin querer, de anécdota en anécdota, aprendéis cosas fascinantes que antes no sabíais? Pues si os gusta todo eso, ya estáis tardando en leer la nueva novela de Raquel. A veces esta mujer me asombra, y más que asombrarme, ¡me maravilla! Me maravilla su capacidad para recrear ambientes, en esta ocasión nos transporta a la América de principios del s. XX…, —tierra de promisión para miles de emigrantes europeos— y acaba situándonos, después de mil y una vicisitudes, en el siglo siguiente. Ah, cien años, parece mucho… y muy poco al mismo tiempo. Porque desde el principio hasta el final vemos desfilar a unos personajes que se debaten fieramente entre los sentimientos y el deber. En este sentido nada ha cambiado de un siglo para otro. Y al mismo tiempo, sin que nada cambie, parece que nunca antes hubiéramos leído una novela como esta. ¿Qué será lo que la hace tan especial? ¿Qué será lo que nos conmueve tanto?

Os confieso que yo siempre lloro con el final de las novelas… Soy de grifo flojo; invariablemente, cualquier novela medio sentimental me arranca lagrimones como puños. Así que ya os podéis imaginar cómo acabé al llegar a la página 643, ufff… Terrible. Y al mismo tiempo fantástico. Porque Raquel respondió a todas mis expectativas con creces, contándome una historia universal, intemporal, llena de luces y sombras, de miedo y audacia, de héroes, de asesinos, de entrega, de lucha, de fe y de esperanza. De sueños rotos y sueños cumplidos; de la magia de París, del encanto irlandés y el cosmopolitismo neoyorquino. De cómo luchar por un ideal, de cómo no desfallecer nunca, aun cuando el tiempo, ese dictador implacable que no perdona, nos lleve la contraria y nos asome al abismo. Y aún así, seguimos peleando, seguimos viviendo, seguimos amando.

Feliz lectura a todos…

La herencia de la rosa blanca

Raquel Rodrein. 2012

Roca editorial

643 páginas

ISBN: 978-84-9918-428-4

Género: Narrativa contemporánea

martes 13 de marzo de 2012

Carnaval ya tiene blog propio

Mi primera novela, Carnaval, escrita en 1996, ya tiene blog propio. ¿Y por qué ahora? Pues porque he decidido publicarla en la red.


Aún he de consultar algunas dudas y ver cómo lo hago para subir el archivo a la red; me dicen que tengo que transformarlo en un archivo Kindle ¿y-eso-cómo-se-hace? para que sea compatible con cualquier tipo de lector de libros. Reconozco que aún estoy muy verde en estas lides, y tengo que informarme muy bien antes de dar este paso. De entrada se me plantean algunas cuestiones:


1. ¿Cómo se abre una cuenta en Amazon y cuánto cuesta?

2. ¿Cómo puedo estar al tanto de los libros que se venden/descargan?

3. Si hay beneficios económicos, ¿cuándo y cómo los cobro?

4. ¿Cómo puedo evitar que alguien se descargue la novela de modo gratuito?

5. Subir el archivo a la red ¿tiene algún coste?


Poco a poco espero ir encontrando una respuesta satisfactoria a estas cuestiones.

Os ire informando a través del blog de todos los pasos que vaya dando en esta dirección.


Entretanto os dejo aquí el enlace.




En la barra lateral de la derecha también tenéis un gadget permanente para acceder al blog siempre que os apetezca.


Feliz martes.

En unos días subiré un par de reseñas de dos libros sensacionales que he leído en los últimos días.

¡¡¡¡Os quiero!!!!

lunes 5 de marzo de 2012

Madrid. 03.03.2012. Un día inolvidable

Enone Cantosereno y yo










Nieves Hidalgo y yo





Yo en la Fuente de Apolo







Detalle de la Fuente de Apolo


Hola, aquí os dejo las fotos de Madrid del sábado; como veis, son sólo 4... A pesar de que me llevé la cámara con la clara intención de hacer fotos a todo lo que se me pusiera por delante... Realmente, un día no da para mucho, sobre todo si tienes 3 citas con 3 escritoras, y con cada una de ellas abres un debate literario que puede ser deliciosamente interminable. En conclusión: hablar, hablamos mucho, pero... fotos, las justas.

Quería haber subido la crónica al blog, pero confieso que hoy no estoy en absoluto inspirada para escribir nada; todas las ideas que el sábado, en el tren de vuelta a Córdoba, me bombardeaban sin parar... han desaparecido súbitamente. Veamos qué tal me despierto mañana, y si las Musas aparecen por alguna parte. Que no haya escrito aún la crónica no significa que el día fuera mal. En absoluto. El día fue insuperable e inolvidable; no podía haber pedido nada mejor. Redondito como un Donut. Todo salió a pedir de boca... e incluso me llevé más de una sorpresa que no esperaba.

Mañana os cuento más, en Éxodo negro.


viernes 2 de marzo de 2012

Me voy a Madrid


¡Cuántas veces lo habré deseado... y lo habré pospuesto! Pero ha llegado el momento, ha llegado el día. Vaaaale, llegará mañana. Sí, ¡¡¡¡¡¡por fin, mañana me voy a Madrid!!!!!!! Puedo decirlo alto y claro porque ya tengo mi billete, mi guía para no perderme nada, y los teléfonos de los amigos para avisarles de mi llegada. Porque una va a Madrid, aparte de babear delante del cuadro de El Bosco (y otros), para encontrarse (o reencontrarse) con algunos amigos. En mi caso, se puede decir que todas son "citas a ciegas", o sea: gente que has conocido en FB pero a quien todavía no has tenido el gusto de estrechar la mano/abrazar/besar/achuchar. El domingo (o el lunes) escribiré y colgaré la crónica en el blog de Éxodo negro.
¿Por qué allí y no aquí? En primer lugar, porque va siendo hora de actualizar el blog, ya que a medida que van pasando los días, las ideas en cuanto a la trama de la novela se me revolucionan en la cabeza y necesito escribirlas en alguna parte.... ¿y dónde mejor que en el blog? También es verdad que esta excursión es una excusa para encontrarme con Nieves Hidalgo, la gran escritora de novela romántica de nuestro país (voy en busca de ayuda y consejos prácticos, sí, lo reconozco sin rubor), y a que me cotillee un poco sobre el universo de la novela romántica y sobre sus próximas publicaciones 8)) Pero también, si todo va sobre ruedas, hablaré de novela fantástica/vampírica con Enone Cantosereno, le pediré que me cuente en qué anda ahora, y etc, etc... Y hablaremos de política y de otras cosas... Y si la diosa Fortuna me sonríe más aún, volveré a Córdoba con un libro de Rebeca Rus (o 2) firmado bajo el brazo... Pero de todo eso y muuuuuuuuuuuuuucho más os hablo el domingo. Feliz fin de semana.

jueves 23 de febrero de 2012

Mientras tanto, en Londres... Rebeca Rus


Alex Mata es una humilde estudiante de moda que está a punto de conseguir el sueño de su vida: cursar un máster en la Central Saint Martins de Londres, la escuela de Moda más famosa del mundo (con perdón de la Parson de N.Y.). Por desgracia, su carpeta de trabajos se extravía durante el viaje y Alex llega a Londres en una situación desesperada: sin trabajo, sin dinero, sin amigos y sin poder matricularse en la escuela. Pero el Destino ha ido moviendo sus hilos sutilmente para que su camino se cruce con el de Macarena, una chica bien de una familia de rancio abolengo, David Rees-Hamilton, un seductor y joven millonario especialista en conquistar supermodelos, y Gail Brooks, su abogada y amiga de la infancia.
¿Logrará Alex cumplir su sueño o el Destino se interpondrá en su camino y cambiará su vida para siempre? Es más, si ese Destino existe, ¿es un bromista incurable?
Descúbrelo en Mientras tanto, en Londres…, la nueva novela de Rebeca Rus. Un retrato desternillante sobre el Destino, los sueños y los pobres inmigrantes españoles que buscan desesperadamente en Londres un lugar donde se venda jamón ibérico del bueno.

"Más vale tarde que nunca", se acostumbra a decir cuando hacemos algo con más retraso del debido o merecido. En este caso bien se puede aplicar. Quiero decir: ¡¡menos mal que por fin lo compré y lo lei!! Y no puedo responder con ninguna excusa válida a la pregunta: ¿y por qué no lo hiciste antes? Si busco una excusa que me sirva, puedo decir honestamente que nunca antes había leído nada de esta autora y que me da miedo lo desconocido. Pero suena muy pobre, ¿verdad? Y es que no hay excusa que valga cuando se trata de esta novela. Probablemente la mejor novela chick-lit que he leído desde que descubrí a Marian Keyes, allá por 2003. Las comparaciones son odiosas y yo no voy a entrar en ellas; sólo me congratulo, y mucho, de haber descubierto a una autora como Rebeca. También decir que tardé sólo un par de días en leerme la historia de Alex y David, y que me dieron las 4.40h de la madrugada del martes cuando llegué al punto final. Pero qué final, ¡¡¡qué final, señores!!! De quitarse el sombrero. Y no diré más, que no soy una spoiler.
Después de esta ¿breve? introducción, vamos a analizar un poco la novela, no demasiado por si acaso hubiera por estas latitudes alguien que todavía no conoce a Alex Mata. Ya me pasó una vez que diseccioné tanto la trama y a sus personajes que la autora me llamó de todo menos guapa. Oooops. No quisiera caer en el mismo error.
A priori, esta novela podría parecernos superficial y un poquito frívola... si tenemos en cuenta el mundillo donde se mueven los protagonistas de la trama y el género al que pertenece, la llamada comedia romántica femenina o Chick-lit que tan de moda se ha puesto en la última década. He dicho a priori... Pero Rebeca va más alla --cualquier buen escritor lo hace-- del mero glamour que acompaña al mundo de la moda, los diseñadores de moda, las modelos, la jet-set que acude a los desfiles (y ahí podríamos incluir a Macarena, nuestra secundaria "de lujo") y los multimillonarios (como David) que conquistan a las modelos. Va mucho más allá y nos habla de Sueños, de Ambiciones (en el mejor sentido de la palabra) del Destino (ah, el Destino), de la Amistad. Sí, sí, así, con mayúsculas, como debe ser. Y del Amor.
Lo hace con gracia y con salero. Y con rigor. Y sabiendo muy bien de qué habla. Chapeau!! Sus personajes nos llegan muy hondo (al menos a mí me han llegado muy hondo), y los sentimos vivos y, sobre todo, muy, muy cercanos a nosotros, como ese vecino de la puerta de al lado al que nos encontramos a menudo en la cola del súper... Y hablando de ellos, yo en mi próxima vida me pido ser la reencarnación de Macarena. ¡Qué mujer, por Diossss! Para que luego digan que todas las pijas son clones de Paris Hilton. Jajaja. Ni hablar. Aquí nos topamos con una pija, pero pija pija, de las de apellido compuesto y rimbombante con un puntito British, pero con un corazón de oro. Mmmm, dejadme que lo escriba en mayúsculas, que queda mejor: CON UN CORAZÓN DE ORO. De los protagonistas sólo puedo decir que la química que se establece entre ellos hace que salten chispas; hay magia entre ellos... de la mejor. Pero aquí el Destino, ese Destino que sirve como telón de fondo a la novela y que la autora maneja magistralmente, se pone tontito, caprichoso, ingobernable. Y juguetón. Bueno, si no fuera así, la novela no tendría 436 páginas, sino sólo apenas 200. Como buena comedia, Mientras tanto... va liando la trama con encuentros, desencuentros, ahora sí, ahora no, ahora todo me va de putísima madre... ahora me va de putísima pena, ahora quiero, ahora no quiero... y una serie de secundarios adorables que salpimentan la vida cotidiana de Alex, llenándola de risas.
Siempre digo que tan importantes como los protagonistas son los personajes secundarios, o si acaso más. Sobre todo en este tipo de novelas donde el final feliz se entrevé antes de abrir el libro por la primera página. Cuando sabes que el chico guay y la chica monísima de la muerte acabarán uniendo sus destinos por Siempre Jamás, lo que te da vidilla mientras vas pasando las páginas son las historias de los secundarios, sus miserias, sus logros, sus frustraciones. Sí, los segundones, si los queremos llamar así, también tienen sueños, talento y ganas de vivir y de enamorarse. Sus vidas también merecen ser leídas y/o escuchadas. En cualquier novela romántica que se precie, yo siempre acabo encandilándome con la Mejor Amiga o el Mejor Amigo de los "protas". Y ¡ojo!, que una de las bazas fuertes con que cuenta esta novela, a mi modo de ver, es con el charme de la protagonista; una chiquita del montón, de Valladolid nada menos, con mucho empeño, con un talento innato para transformar cualquier prenda, y con un carácter que enamora al más pintado. Rebeca ha dado una vuelta de tuerca a los prototipos de la comedia romántica, y su heroína es normalita, como tú, como yo, como las que todos los días vamos calle arriba, calle abajo, buscándonos la vida, tratando de sobrevivir, tal y como lo hace ella. ¿Y te sorprende que un tipo como David se nos enamore de semejante criatura? Hay que conocer a David para entender las razones de su Amor... pero eso no lo desvelo aquí, no, no, no... Conocer a este HOMBRE es un lujazo y hay que "pagarlo", o sease: comprar y devorar la novela como hice yo.
Y por último, no me olvido, no; nunca me olvido de los antagonistas porque son la caña, la sal de la tierra, ¿qué sería de las novelas de cualquier género sin los malos de la historia, eh? NOTHING. Nada. Aquí tenemos a dos antagonistas claras, quizá tres, si nos da por incluir a la señora Nolan, la casera del Hibernian Hostel, aunque yo la veo más esperpéntica que peligrosa. La primera "criatura maligna" es Gail Brooks, la eternaamigaincondicional (no tanto a la hora de la verdad)-enamoradahastalamédula del chico guay, que intrigará aquí y allá para arruinar la relación de los protas; y la madre de Macarena que parece sacada... de no sé dónde, la verdad. Ah, sí, del Hola... ahora caigo; es una señora de revista, que pasa revista, que crítica por el mero gusto de criticar y que es más miope que yo. Miope ha de ser para no ver la joya que tiene en su casa. Sí, sí, claro que me refiero a su hija... Pero incluso esta mujer no es propiamente maligna. Es una comedia romántica; tampoco veremos asesinos ni proxenetas ni mercenarios ni terroristas... Ante todo, y aún en el peor de los casos, vemos gente. Humanos. Muy humanos. Con muchas debilidades, con mucha mala leche, con un puntito de mezquindad en algunos casos y de soberbia en otros... pero Humanos. Gente que sólo quiere vivir. Gente que sólo quiere amar y ser amada.
Conclusión. Una delicia de novela. De esas que te encuentras una vez cada diez años, que te hace reír, que te hace llorar, que te hace gritar, que te enseña --o te recuerda-- cuáles son las cosas importantes en la vida, que te muestra tu reflejo, que te dice: Eh, las chicas del montón también podemos vivir cosas extraordinarias; que te demuestra con meridianos ejemplos que las apariencias engañan, que nada (ni nadie) es lo que parece, y que tu Media Naranja aparece dónde y cuándo menos lo esperas. Del 1 al 10, un 12.
Y aclarar, antes de hacer "clic" en Publicar entrada, que no hago una reseña con tanto gusto desde julio del año pasado. Ahí lo dejo.

MIENTRAS TANTO, EN LONDRES…
© REBECA RUS. 2011
ESENCIA/PLANETA. 436 PÁGINAS
ISBN: 978-84-08-10103-1
GÉNERO: CHICK-LIT

lunes 13 de febrero de 2012

Días de bajón

Todos tenemos días de bajón, esos días en los que sólo te apetece dormir (a veces después de una buena llantina y un buen rato de sana autocompasión... suponiendo que alguien crea que la autocompasión es algo sano); días en los que la tristeza te invade, y en frío, en el frío cordobés para ser más exactos, que es mucho más frío que lo que yo he vivido nunca, te paras a pensar en los recientes y dolorosos fracasos. Bueno, pues el jueves tuve un día así, ya lo visteis los que os pasasteis por el blog de LE... Imagino que fue un post tan deprimente que nadie se animó a comentar, salvo mi amiga Pat... No problem, lo entiendo; de hecho, lo entiendo mejor que nadie. Pero hoy es hoy, y aunque reivindico mi derecho a tener días de bajón y desconexión total y brutal del mundo mundial, los que me conocéis no os lo tomasteis muy en serio porque sabíais casi tan bien como yo que mis días de bajón no llegan ni a una semana; este en concreto fue único, particular, el viernes estaba de mejor humor, y el sábado, de un humor ya excelente. Forman parte de mi encanto... digo, las nanodepresiones 8)))

Realmente no me faltaban motivos para estar de buen humor... tampoco para estar de bajón; no sé, es lo que tiene la vida: una de cal y otra de arena, alternándose continuamente, sin apenas dejarnos un respiro para aprovechar los buenos días, y casi, casi, sin dejarnos tampoco mucho tiempo para lamentaciones. Así que después de un jueves DESASTROSO, y un viernes MENOS DESASTROSO, llegamos a un sábado TRANQUILO y lleno de optimismo, a un domingo RADIANTE y MUY, MUY HILARANTE, y a un lunes que, bueno, no ha estado nada mal... He recibido buenas noticias de parte de una amiga mía, escritora, alguien a quien quiero muchísimo y a quien, por desgracia, no pude ver el sábado en el II encuentro RA en Madrid... no porque no estuviera ella... sino porque, como de costumbre, el hada madrina me falló, y yo no pude ir, sniff, sniff... Pero me he enterado hoy a través de su blog, y aunque con dos días de retraso, la felicidad y la alegría han sido las mismas, ¡¡¡enhorabuena, Ángeles, por ese megacontrato!!!

Hoy vengo para deciros que estoy dispuesta a todo, que aunque haya días que no me comunique con vosotros o no escriba en el blog o lo que sea... ni he muerto ni he tirado la toalla. Seguimos en la brecha, seguimos con ganas de luchar y de vencer. Hoy me he animado a poneros este post porque tenía que disculparme por el post del jueves en el blog de LE; no sé cuántos de los que me seguís, seguís también el blog de mi última novela. Pero también tenía que poner este post para hablaros de la entrevista me hizo mi amiga Susana para su blog Fantastic Wonderland y que el día 4 fue publicada. Os dejo el gadget-enlace arriba a la derecha, permanente, y os pongo aquí también el link para que paséis a verla... si queréis conocerme mejor. Es la primera de este año, y espero que haya algunas más... muchas más, de hecho.

Mañana es San Valentín. Pienso, pienso... siento, siento, exploro mi lado romántico buscando inspiración. Si la encuentro, mañana os colgaré un relato para celebrar ese día... No prometo nada, sólo intentarlo. Hasta pronto, queridos míos.

Mi entrevista en Fantastic Wonderland:

domingo 5 de febrero de 2012

Y sin embargo te quiero




Hoy se cumplen 5 años desde que tuve en mis manos, por primera vez, y después de casi diez años de haberla terminado, los primeros ejemplares impresos y editados de mi primera novela, Carnaval. Sé que hay mucha gente que no ha leído esta primera novela, y lo que le cuente le sonará a chino mandarín. Otros la leyeron hace años y no les gustó (no me extraña porque los primeros borradores hasta 2007 fueron un HORROR), algunos, muy pocos, tuvieron la fortuna de leer el libro editado, mucho mejor escrito que cualquiera anterior, y otros, en los últimos meses, han podido leer el manuscrito en su última revisión. Sí, parece mentira, pero aun después de miles de revisiones y correcciones, cuando ojeé el libro editado aún encontré alguna faltilla.
Soy absolutamente consciente de que, al tratarse de mi primera novela, mi experimento literario de juventud, es la peor escrita, la que más fallos tuvo y la que más revisiones me exigió. Aún ahora habrá gente que no le guste la historia. Lo siento. Hay muchas historias que a mí tampoco me gustan, bien por el tema, por los personajes, por el planteamiento, por el final, etc. No voy a hacer apología de Carnaval a estas alturas del partido; es un capítulo cerrado en mi carrera literaria, pero negarle méritos tampoco es justo. Negar lo mucho que me enseñó de mí misma, lo mucho que aprendí mientras esperaba el día feliz en que por fin se editaría, lo que aprendí después de cometer el terrible error de editarla con la misma editorial con que edité dos años antes No somos dioses, todo lo que tuve que pasar, el dinero que invertí, etc, etc... esas cosas no se aprenden si no te metes de lleno en el proyecto. Y aunque nadie duda ahora de que fue un proyecto fracasado, me enseñó lo más importante: NO VOLVER A CAER EN EL MISMO ERROR. También me enseñó que, en materia de promoción y publicidad, estaba más verde que una aceituna, que nadie, NADIE, vendería mi obra mejor que yo misma, y que si quieres algo bien hecho y a conciencia, lo tienes que hacer tú y sólo tú. Y lo tienes que hacer con una fe en ti misma rayana en la soberbia. En estos 3 años que he ido paseándome por foros, por blogs, por webs, por páginas de FB, he ido recopilando tantísima información que ahora mismo podría escribir un libro entero sobre el tema de cómo venderte al mejor postor.
Así que por mala malísima que fuera Carnaval como novela, me enseñó cosas cuyo valor no se puede traducir en simple papel moneda; me brindó la posibilidad de conocer gente maravillosa, porque cuando vas con tu novela bajo el brazo, tratando de interesar al lector, conoces gente de todo tipo, y cada potencial lector te enseña algo valioso que anotar, algo que no puedes olvidar, algo que puede ayudarte de manera decisiva de cara a futuras novelas.
Ahora hay un lector que está leyéndola... y le gusta; admite que tiene fallos, pero le gusta, está enganchándose; me va comentando las cosas que le sugiere, me dice lo que le gusta y lo que no. Me llena de alegría con sus comentarios diarios, me indica dónde fallo y cómo puedo arreglarlo, me comprende y me alienta; me demuestra que no estoy en el camino erróneo, que mis pasos me van conduciendo a donde yo quiero, que algún día llegaré a ser una buena escritora. Por ello, y a pesar de todo, valió la pena esa primera novela.